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domingo, 4 de noviembre de 2007

Sueños

¿Hasta qué punto los sueños son involuntarios? ¿Hasta qué punto un sueño que estamos teniendo en un determinado momento, lo podemos llegar a controlar con nuestro propio pensamiento? ¿Realmente lo estamos modificando a nuestro antojo, es también pensamientos innatos que actúan sobre nuestro sueño?

Me ha pasado que esta noche he tenido un sueño, un sueño que además, parecía bastante real, y un sueño que se ha ido sucediendo a lo largo de la noche, como si de los capítulos de una teleserie se tratara: me despertaba pensando en lo que había soñado, pero al volver a dormirme volvía a continuar el sueño. Eso me ha llegado a pasar en algunas ocasiones, y llega un punto tal en el que no se sabe realmente qué es sueño, qué es pensamiento, o qué puede llegar a ser realidad simulada.

Sin embargo, en ciertos momentos del sueño, yo era capaz algo así como de razonar y no dejarme llevar por la historia del sueño, y de esta manera, modificar mi propia conducta dentro de la escena para poder cambiar acontecimientos. La pregunta era la que me hacía: ¿realmente esos pensamientos eran razonados por mi yo real, o era una proyección de mi razonamiento de mi yo dentro del sueño? Esto lo considero importante, puesto que si de alguna manera uno mismo pudiera controlar lo que sueña y controlar el desenlace de determinados sueños, de alguna forma podría acabar con posibles pesadillas, miedos o fobias que se reflejan con nocturnidad y alevosía en forma de sueños. Haciendo algunas pruebas a lo largo de mi vida, pero siempre sin prever, creo que en cierta manera se pueden modificar el desenlace de ciertos sueños. Así habría sueños que podríamos convertir en dulces sueños, o las pesadillas darles un tono menos oscuro, que sería bastante que agradecer.
Otro tema, dentro de estos sueños modificables, es cuando soñamos en semiconsciencia: en parte parece que estamos despiertos, pero ligeramente inmóviles aún, y el sueño pasa por nuestra mente, semitransparente, como si de ideas normales se tratasen. Este tipo de sueños son aún más manejables, por la propia consciencia y por la profundidad del sueño en cuestión: cuanto más profundo es un sueño, tanto más difícil será alterar su desenlace.

Igualmente no todas las noches se sueña con la misma intensidad. Noches que se pasan prácticamente en blanco, y otras, como esta última que he vivido, en la que me pasaba soñando toda la noche. No existe en principio una relación de actividad mental durante el día con su reflejo nocturno. Como tampoco se sabe aún con total seguridad el porqué se sueña. Se sabe porqué se duerme, pero no el significado de soñar y del contenido de los mismos: ¿Por qué soñamos algunas veces con personas que llevamos sin saber de ellas años? Es más, ¿porqué después de ese sueño, volvemos a ver a esa persona después de tanto tiempo? ¿existe alguna relación?

¿Los sueños son reflejo de nuestra vida, o nuestra vida puede ser en parte reflejo de nuestros sueños?

Hasta qué punto deseas que un sueño sea una realidad, o una realidad un mero sueño…

miércoles, 29 de agosto de 2007

Vacío silencioso

Los instantes previos a un cambio en tu vida se manifiestan por un pequeño lapso de vacío. Ese vacío eterno que transcurre a cámara lenta, manifestándose burlón ante nosotros, precediendo a acontecimientos de índole variada.

Hoy tengo esa sensación, siento ese silencioso vacío que augura un cambio de dirección, esa nada que parece envolverte y que no te deja pensar. Hasta qué punto será verdad? es decir... ¿seguramente me esperan cambios, o me levanté hoy así? No, porque ya ayer por la tarde empecé a sentir esa sensación. No puedo evitar preguntarme cuales serán los cambios que me aguardan, hasta qué punto serán importantes en mi vida.

Hasta entonces no me queda otra que esperar, en silencio, aguardando acontecimientos y analizando lo que vaya viniendo. No me preocupa, estoy preparado.

No sé porqué se me vino a la mente pensando en todo esto, esta canción, que me gustaría compartir:

Delerium - Silence


Give me release
Witness me
I am outside
Give me peace
Heaven holds a sense of wonder
And I wanted to believe
That I'd get caught up
When the rage in me subsides
Passion choke the flower
'Til she cries no more
Possessing all the beauty
Hungry still for more
Heaven holds a sense of wonder
And I wanted to believe
that I'd get caught up when the rage in me subside
In this white wave I am sinking in this silence
In this white wave in this silence I believe
I can't help this longing
Comfort me
I can't hold it all in
If you won't let me
Heaven holds a sense of wonder
And I wanted to believe
that I'd get caught up when the rage in me subside
In this white wave
I am sinking in this silence
In this white wave
in this silence I believe
I have seen you in this white wave you are silent
You are breathing in this white wave
I am free

Como siempre, sin traducir, que si no pierde el encanto.


Aunque la razón y el corazón sean en muchas ocasiones antagonistas, la acción conjunta de ambos es la que nos hace estar vivos. En ausencia de uno, dejariamos de estarlo.

domingo, 26 de agosto de 2007

Punto de inflexión

Este largo verano me ha hecho pensar y meditar sobre muchas cosas. La mente, liberada de la pesada carga que supone estudiar a alto nivel, la deja libre para otros menesteres, muchos de ellos constructivos.

Empecé el verano terminando una etapa y celebrándolo apenas, por diversas circunstancias. Pasé sin ningún respiro de la vida académica a la laboral, sin tiempo a pensar sobre ello. Y la verdad es que los cambios repentinos suelen ser a veces los menos agónicos. Pero antes o después llega el momento en el que reflexionamos sobre el cambio, y te das cuenta que el cambio no representa una única consecuencia, ya que afecta a los principales niveles sobre los que sustentas tu vida, y atendiendo a la nueva circunstancia actuar a tal efecto. Es por ello que quizás este cambio se deba traducir en una manera distinta de actuar diversas situaciones: ahora me veo con más afán de enfrentamiento, más analista, medito más, pienso aún más lo que hago, y ya lo que me molesta, por pequeño que sea, no contemplo callarme. ¿Por qué antes lo hacia? simple parsimonia: soy una persona a la que los enfrentamientos con otras personas lo merman mucho psíquicamente, y esto se traducía en un bajo rendimiento académico, que muchas veces he visto reflejado. Por ello en los ultimos años tomé la determinación de tener una extrema mano izquierda y evitar cualquier roce en la medida de lo posible. Ahora no los evito, simplemente pienso que no me tengo que apartar de mi camino.

Y es por ello que me encuentro en este punto de inflexión, en el vértice entre dos pendientes del sendero de mi vida, y ese cambio de pendiente obliga un cambio de marcha, y es lo que quiero imprimir. Empiezo a mostrar las cartas, a jugar las mejores manos, porque es el momento y el lugar, y me veo con fuerzas para ello.

El equilibrio es inestable y nos puede hacer cambiar repentinamente. Terrible ironía.

Saludos

jueves, 23 de agosto de 2007

Centrifugado

Las cosas que nos hacen pensar y reflexionar... agitación mental, confusion, sin ideas claras... sueño que no aparece, dudas que surgen. ¿Por qué el verano me suele hacer pensar tanto?

¿Hasta qué punto uno puede tirar del carro? ¿Hasta qué punto ser consejero, el eje central? ¿Cuándo es el momento de poner las cartas bocarriba?

¿Por qué me cuestiono esto?

Mejor dormiré. Podría contar mis teorías del sueño... pero eso sería otro tema, y hoy no apetece, mañana mejor.

Buenas noches.

La alegría solo es felicidad cuando es compartida