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sábado, 3 de mayo de 2008

Bien!

La verdad que no sería de recibo por mi parte si solamente contara las inquietudes o los sucesos que repercuten negativamente en mi... entonces esto se convertiría más en un desahogo personal que en otra cosa, y terminaría cansando de leerse siempre lo mismo.

Pues bien, puedo decir que hace semana y media pude salir de las abultadas listas de paro... ¿Quién me rescató?, pues quien más hubiera deseado... la antigua empresa donde hice las prácticas. Encontrarme con los antiguos compañeros, con toda la gente de allí que conocía, y pararme cada 3 metros el primer día para saludar a alguien y que este me diera la enhorabuena. Ciertamente, el recibimiento que tuve el primer día de mi retorno, fue mucho más caluroso de lo que nunca hubiera podido pensar...no sabía que me tenían en tan alta estima. Y resulta una alegría encontrarse con ese panorama y más cuando en los últimos meses por diversas circunstancias andaba bastante decaído.

Sé que el contrato tendrá un fin, no se si cercano o más lejano, sé que no estaré allí toda la eternidad... pero, ¡qué leches!, como dicen:

que me quiten lo "bailao"!

martes, 26 de febrero de 2008

Crónicas de un parado (II)

Y la cosa va para largo... xD...

A día de hoy... en menos de dos meses habré hecho ya como unas 7 u 8 entrevistas, y eso habiendo sido riguroso a la hora de buscar ofertas, y de las empresas siendo rigurosas conmigo... jeje. Lo miras por el lado bueno... si, claro, te vas entrenando, vas perdiendo miedos, puliendo el discurso pre-forma que le sueltas al entrevistador, etc... Pero por otra parte resulta innegable que el grado de frustración va creciendo conforme entrevistas se van haciendo... Observas patéticos puestos de trabajo, con un sueldo bastante ... (dejémoslo en justo), y te tratan con una selectividad como si de entrar en la academia de OT se tratase... y es que no puedo si no sacar paralelismos entre la nueva moda televisiva de los cástings, y en lo que se están convirtiendo los procesos de selección de personal para un puesto de trabajo determinado. ¿Quien no conoce Infojobs? Portal de Internet archiconocido de búsqueda de empleo bilateral... y además, puedo afirmar que uno de los pocos que son efectivos... Alli, tras una media hora rellenando hojas, e incluso pegando tu propio currículum, quedas listo para meterse en su buscador y pinchar en ofertas de trabajo por doquier. Sé generoso/a con los clics, que ya en todo caso vendrá la empresa detrás mirándote tus datos y rechazándote o metiéndote en su enorme saco de candidatos. Ahora toca esperar... esperar lo mismo 24 horas, que un mes o mes y medio a que tu teléfono suene (en mi vida he estado tan apegado a mi teléfono móvil...). Este será tu segundo filtro, después del primero en la propia página web. Por teléfono te harán una serie de preguntas que darán cierto criterio a tu interlocutor para dirimir y juzgar si tu candidatura y perfil siguen siendo adecuados para el puesto, o si ya te encontró alguna pega... Conciertas una cita para una entrevista personal, a la que no te suelen dar un tiempo mayor de 12 horas en el mejor de los casos (cago en laaa... y yo con estos pelos!! busca el traje, currículum... mierd... sin tinta en la impresora, fotocopiadora cerrada... teléfono... ruegos, sudores...). El caso es que terminas vistiéndote que ni los candidatos a la presidencia del gobierno en pleno debate electoral, carpeta en mano, sonrisa puesta, y los nervios por dentro. Este es el paso más variopinto del proceso de selección: la entrevista puede ser privada o colectiva, en persona o incluso por videoconferencia, informativa o comprometedora, con una o varias personas, en un hotel, una empresa consultora, o en la propia empresa. Resulta curioso como en ocasiones, en esa entrevista, tu interlocutor llegará a hablar casi el doble que tú, te contará numerosas milongas, incluso de su vida personal. La entrevista se puede limitar a un bombardeo de preguntas y anotaciones serias en un papel, o acompañada de una serie de test psicotécnicos en los que no puedes reprimir la sonrisa irónica que te produce el leer una pregunta que ya has contestado a esas alturas unas 3 ó 4 veces...

Es más, el proceso de selección se puede llegar a eternizar, como ahora mismo me veo inmerso en uno, que para más inri, ni se lleva a cabo en Granada y me obliga a hacer bastantes kilómetros cada vez que me requieren: después de haberles mandado numerosos e-mails, e insertar el CV para esa oferta en muchas ocasiones, un buen día se dignan a llamarte. Como vives lejos de ellos, te convocan para videoconferencia (mierd... y yo sin cam!!). Te compras una, la instalas y haces la entrevista. Pasas el filtro, y deciden que eres apto para seguir con el proceso, para lo cual te requieren ya personalmente para hacer una serie de test psicotécnicos...(después de hacer la selectividad, exámenes de facultad maratonianos, carné de coche, inclusive oposiciones, te acuerdas de ellos y los ves como chorraditas comparado con esto). 2 horas y media haciendo test, rellenando formularios, pasando otra entrevista, escribiendo tu vida en un papel en blanco, y para postre, un examen de ingles que piensas que es el que pasan los alumnos extranjeros para su ingreso en Oxford. A la vuelta más kilómetros. La carretera te hace reflexionar, te replanteas muchas cosas... la duda existencial de si uno sirve para trabajar, y si la respuesta es afirmativa... en qué o en dónde. La historia continua...

¿nos habrá contagiado la moda de los cástings televisivos?

viernes, 1 de febrero de 2008

Crónicas de un parado (I)

Hace más de medio año que terminé mi vida universitaria.
Hace poco más de un mes que finalicé mis prácticas...

Y así me encuentro, lo que llevamos vivido de 2008, como yo digo, de vacaciones indefinidas. Eso si es que se le pueden llamar vacaciones...porque la vida del parado no es la de levantarse a las tantas y sentarse a ver el día pasar. Es levantarse a una hora prudente, que no de la impresion de ser un parásito, desayunar viendo las noticias de la tele, encender el ordenador y hacer la búsqueda rutinaria de todos los dias... Infojobs, infoempleo, laboris, Agencia de Colocación de la UGR, cuentas de correo, ofertas inscritas, etc etc... más un trabajo de "campo" google o páginas amarillas en mano, buscando empresas en las cuales te veas capacitado o que pienses ahí podría estar yo... Irte a la fotocopiadora, sacar CV's, pegarles la foto y entregarlos en empresas. Mandar e-mails a otra serie de ellas, con el CV digitalizado...

Y según pasan los días, vas viendo la realidad. Ves como compañeros tuyos que terminaron toman diversos caminos: los de más expediente, se lanzan a la piscina seca que es España y su dedicación a la investigación, lo que les obligará a migrar hacia oasis extranjeros donde encuentren el reconocimiento que no le supieron dar en su madre patria. Otros prefieren prolongar la agonía del estudio, y se embarcan nuevamente en una segunda carrera, o en un Máster (ahora llamados estudios de post-grado). Otros prefieren invertir tiempo en comprar un décimo de la loteria del Gordo de las oposiciones. Algunos, buscando trabajo, como el que busca agua en un desierto, terminan resignados vendiéndole helados a los esquimales por cuatro duros...
Yo me incliné desde primera hora en la opción de trabajar... sin saber que me introducía en la espiral de la experiencia: las empresas te piden experiencia, si no, no te quieren. Y me pregunto, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina?. Si no me dan la oportunidad de trabajar, cómo voy a ganar en experiencia. Un hombre, en una entrevista de trabajo, para ser comercial de algo que ni siquiera tenía que ver con mi carrera me dijo "empieza desde abajo.. vende teléfonos, enciclopedias de puerta a puerta" Genial... es decir, me he pasado 7 años en la universidad para ponerme a vender enciclopedias, al menos serán de Biomedicina... ah!, ¿no? Qué frustración...
Así me véis consultando cursos, formación complementaria, pero algo más light, y cuando parpadeo un par de veces, se me plantan en mi propia casa, a ultima hora de la tarde, dos comerciales trajeados, en plan comercial colega y comercial agresivo, intentando venderme el curso más maravilloso del mundo, que me daría trabajo y me quitaría la hipoteca, por unos irrisorios 2400 euros. En fin... si tan maravilloso es el curso, ¿para qué esas molestias? Un buen producto se vende él solo, si cumple 3 premisas: es llamativo, de buena calidad, y asequible. Cuando el producto flaquea, es donde entra en juego el comercial y su psicología...


No pido que de primeras me den coche de empresa, portátil, móvil, la Blackberry y toda la parafernalia... Solo quiero que me prueben, y si les gusto, que me acepten.

Seguiré informando desde el que por tiempo indefinido, será mi despacho.


Cuando trabajar casi se convierte en un privilegio...